sábado, 12 de enero de 2008

¿Por qué las lagartijas pierden su cola?


Las lagartijas son pequeños lagartos de la familia de los reptiles. Su tamaño oscila, dependiendo de la especie (hay hasta 4.000), entre los 5 y los 20 centímetros. El color y el dibujo de la piel es diferente en todas las lagartijas, por lo general es pardo verdoso, a veces con tonos rojizos. Su cuerpo está cubierto de piel dura y escamosa que funciona como impermeable y retiene la humedad del cuerpo.

Abundan en terrenos pedregosos o rocosos, donde cuentan con sitios para tomar el sol y refugios donde esconderse rápidamente en caso de peligro. Son muy rápidas y ágiles y no son presas fáciles. Podemos verlas a menudo durante el verano, al pasar por zonas de piedras o sitios soleados y secos.

¿Por qué pierden su cola?

Las lagartijas se desprenden de su cola como solución para escapar de los depredadores. La mayoría de ellas la regenera con el tiempo; además, una vez cortada, la cola sigue moviéndose, lo que distrae al cazador y aprovecha la lagartija para huir.

Cuando el peligro está muy cerca, comienzan a mover su cola para llamar la atención del depredador y si ataca, a la más mínima presión, la cola se desprende.

Es una buena táctica, pero la cola de la lagartija es una parte muy importante de su cuerpo, ya que les equilibra en carrera, es reserva de grasa para tiempos de escasez y la usan como órgano prensil.
Así, usan esta táctica como último recurso, lo mejor es escapar sin perder la cola.

Normalmente la parte de cola que se pierde está en la parte final, para no dañar zonas vitales: existe una zona cartilaginosa que permite esa rotura sin daño. Las lagartijas (y otros lagartos) cuentan con la capacidad de regenerar con sus células la parte de cola perdida, aunque la nueva cola nunca es como la original, no es tan fuerte ni está tan bien protegida por sus escamas.



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